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Archive for 16 agosto 2015

Aurresku del alcalde en Begoña

Siendo alcalde de Bilbao, recuperé una tradición con motivo de la fiesta del 15 de agosto, que se celebra en Begoña al comienzo de la Aste Nagusia.

El aurresku es un baile de saludo y de respeto que habitualmente se baila a la Autoridad o a la persona a la que se quiere mostrar un respeto.

La Virgen de Begoña tiene una gran fuerza para todos los vizcainos. Aunque el verdadero día de la Virgen de Begoña es el 11 de octubre, sin embargo, el 15 de agosto es el día de la gran fiesta y se celebra en Begoña. Desde pequeño había sentido un gran respeto por esa tradición. Recuerdo siendo niño, con 8 ó 10 años, cómo bajaban cuadrillas de jóvenes de Gorliz hacia Plencia, donde se les unía más gente con el fin de llegar a Begoña, caminando toda la noche para recorrer los 25 ó 30 Kms. de distancia.

Había oído algo en relación con una vieja costumbre de que la autoridad bailaba un aurresku, precisamente en Begoña. Por más que quise enterarme solo pude descubrir que a principios del siglo XX algún alcalde lo bailaba, pero nada más.

En la explanada situada detrás de la Basílica, tras la misa, solía tener lugar un acto cívico en el que participaban la Banda de Música, la de Txistularis y diversos grupos de danzas. El comienzo del acto, como es habitual en el País Vasco, consistía en un aurresku de honor, bailado por un dantzari.

El 15 de agosto de 1987, recién elegido alcalde de Bilbao, quise dar una interpretación distinta al baile tradicional, acorde con el sistema democrático, que significara que, si bien a lo largo del año, el aurresku se bailaba en honor de las autoridades, una vez al año, coincidiendo con el comienzo de las fiestas, iba a ser la primera autoridad municipal la que lo bailara en honor y respeto del pueblo, mostrando que es el pueblo y no la autoridad, el verdadero titular del poder, que lo ejerce mediante el ejercicio del voto libre. Así lo dejé escrito en mi libro “La política de otra manera” (1993, pág. 104):

Bailo al pueblo de Bilbao, reconociéndole que si tengo autoridad como alcalde es porque es ese mismo pueblo quien me la otorga

Y añadía:

“Le quise dar un significado de acuerdo con la democracia que vivimos. Un alcalde tiene que ser de todos. No sólo de los de su partido. No sólo de los que le han votado. Sino de todos y de todas. Y esa regla debe valer siempre, aunque cueste el cargo. El alcalde representa a toda la ciudad y su trabajo debe servir al interés general de los vecinos y vecinas” (pág. 98).

Así lo hice los años en que tuve el honor de ser alcalde de Bilbao (1987-1990).

La expectación era enorme y debo decir que para bailarlo ante varios centenares de personas que se arremolinaban en la plaza de detrás de la Basílica, había que ensayar duro. Yo lo hice en el ayuntamiento, en la alcaldía, aprendiendo los pasos de Ramón, experto dantzari y de los txistularis Boni y Mikel.

En mi caso, la forma de bailarlo era vestido de chaqué, como entendía que corresponde a la solemnidad del acto, situado en el centro de la plaza, bailándolo solo, sin compañía. Con alguna excepción, los siguientes alcaldes han continuado la tradición, aunque variando algo el modo de la danza, yendo el alcalde el aurreskulari (el bailarín que va por delante, el primero), acompañado de un segundo dantzari, como lo ha hecho el nuevo alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto.

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Fecha, autoridad que otorgó la carta puebla y demás circunstancias de la fundación de Bilbao son datos que resultan poco conocidos por lo que  merece la pena tratar de aclararlo.

Dejo para otra ocasión el análisis del contenido específico de la carta y fuero aplicable.

I

Se suele dar por hecho y es comúnmente admitido por todos, incluida la propia institución municipal, que la carta puebla fundacional de la villa de Bilbao fue otorgada por Diego López de Haro V, el 15 de junio de 1300, tal y como consta en el documento conservado en el Archivo Histórico Municipal de Bilbao.

Sin embargo, dicha afirmación debe ser matizada con otros hechos históricos que también tuvieron lugar en esa época de la Edad Media.

En junio de 1288, el entonces señor de Bizkaia, Lope Díaz de Haro, quien además de señor de Bizkaia era también  vasallo del rey de Castilla, en base a las muchas otras propiedades que disponía dentro del reino de Castilla, fue muerto en Alfaro en una emboscada que le preparó su cuñado, el rey Sancho IV, influenciado por su esposa María de Molina y varios ricos-hombres del reino.

Lope Díaz de Haro tenía un hermano, Diego López de Haro, una hija, María Díaz de Haro, casada a su vez con el infante Juan de Castilla y un hijo,  llamado también Diego López.

A partir del asesinato de Lope Díaz de Haro, el señorío de Bizkaia entró en una situación compleja y conflictiva en cuanto a su titularidad.

Primero, el hijo de Lope Díaz, y luego su tío, Diego López de Haro, trataron de recuperar el Señorío por las armas, concitando el apoyo de las casas-fuertes y castillos de Bizkaia. Sin embargo, el rey de Castilla, Sancho IV, ocupó Bizkaia por medio de sus mílites. En 1294, lo transfirió por la vía de hecho a su hijo Enrique, en expresión del ejercicio de soberanía sobre un territorio, Bizkaia, que había ocupado por las armas.

Por ello, Diego López de Haro tuvo que esperar su ocasión propicia, que se presentó en 1295, tras la muerte de Sancho IV y los disturbios surgidos en la minoridad de su hijo, Fernando IV.

Así, en 1295, Diego López de Haro con su gente y con el apoyo de otros ricos- hombres como los Lara, se fue a Bizkaia y lo tomó para sí, sin resistencia de ningún tipo, iniciando de esta manera el mando sobre el señorío.

Por su parte, María Díaz de Haro, por ser hija del asesinado Lope Díaz, se consideraba con derecho al Señorío. Ella y su marido, el infante don Juan, reclamaban para sí el señorío de Bizkaia; y, aunque en junio de 1300, don Juan llegara un acuerdo con Diego López de Haro , por el que don Juan y su esposa María Díaz de Haro renunciaban a Bizkaia a cambio de otras propiedades en Castilla, el contencioso no se resolvió.

Diego López de Haro el V, empezó a ejercer de señor de Bizkaia y en una de sus primeras resoluciones, en concreto del 15 de junio de 1300, fundó la villa de Bilbao, en tierras que habían pertenecido a Begoña, mediante carta puebla “con complacencia de los vizcaínos”, tal y como lo exigía el derecho consuetudinario.

El litigio por el señorío de Bizkaia siguió, no obstante, su curso. Diego López de Haro era el señor de Bizkaia y actuaba como tal, pero su sobrina, María Díaz de Haro, nunca renunció al Señorío.

Por fín, tras numerosos intentos fracasados con la mediación del rey de Castilla Fernando IV (así consta en sus crónicas), las partes acordaron que Diego López de Haro siguiese como titular del señorío (con “Vizcaya é Orduña é Balmaseda é las Encartaciones”) en toda su vida y, a su muerte, heredaría su sobrina María Díaz de Haro.

Dicho acuerdo tuvo que ser ratificado por las Juntas Generales de Arechabalaga en el verano de 1037, enmendando otro anterior en el que se había dado el visto bueno al hijo de Diego López de Haro como heredero de su padre.

De esta resolución se puede colegir como acreditado el ejercicio de la  soberanía sobre el territorio vizcaino por parte de las Juntas Generales:  acuerdo de ratificación de nombramiento de la primera autoridad del señorío, tomado voluntariamente por los miembros participantes de las juntas.

Se da la circunstancia que es la primera vez que aparece documentado un acto de dichas Juntas, lo que permite afirmar que, aunque se escriba y se afirme mucho de su relevancia e importancia histórica, así como de sus muy destacadas competencias, lo cierto es que, lamentablemente, se acredita muy poco, dado que la falta de fuentes documentales es muy sobresaliente, al menos en años anteriores a estos primeros del siglo XIV.

 II

Tras el fallecimiento de Diego López de Haro en 1310, María Díaz de Haro tomó posesión del señorío en Gernika en la primavera de 1310.

No se sabe muy bien por qué, pero sea porque los bilbainos tuvieran dudas acerca de la legitimidad de la fundación de Bilbao (otorgada en 1300 por Diego López), sea porque la nueva señora de Bizkaia cuestionaba la legitimidad del ejercicio del poder por parte de su tío (en coherencia con el conflicto sucesorio que había permanecido abierto más de una década) , el 25 de junio de 1310, María Díaz de Haro otorgó nueva carta-privilegio de fundación a Bilbao.

El contenido de la carta fundacional es el mismo que la de don Diego, con el añadido de que “el camino que va de Orduña a Bermeo”, e iba por Echavarri, “que vaya por aques de mi villa de Bilbao y no por otro”, y ordenaba que “cualquiera que tomase otro camino que éste designado, que lo retuviesen y tomasen los merinos y preboste de Bilbao cuanto llevare y con él hicieren lo que por bien tuvieren…”.

  III

El primer fundador de la Villa de Bilbao, Diego López de Haro, V del nombre, fue llamado también el Intruso, por la poco ortodoxa o al menos conflictiva manera de suceder a su hermano Lope Díaz de Haro; aunque quizás no debería sorprendernos pues el método de acceder al poder era bastante habitual en los reinos y señoríos de la Edad Media…

La Villa de Bilbao fue fundada en dos ocasiones, la primera en 1300, por Diego López de Haro el V o el Intruso, y la segunda en 1310, por María Díaz de Haro.

¿Cuál de las dos fundaciones debe considerarse como la auténtica?

Sería interesante investigar la evolución de los acontecimientos ya que en la actualidad se asume sin matizaciones como acto legítimo el de la fundación por parte de Diego López de Haro, lo cual, como queda recogido, no se compadece con rigor a los hechos tal y como acontecieron.

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