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Archive for 2/04/10

El año 1985, fui nombrado Director General de EITB, cargo en el que permanecí unos 20 meses, hasta mi cese como consecuencia de mi participación en las elecciones a la alcaldía de Bilbao.

 Con motivo de celebrarse el décimo aniversario de la constitución de EITB, el diario “El Mundo del País Vasco” publicó, a primeros de 1993, un suplemento monográfico dedicado al Ente público, en el que se recogían datos económicos, citando como fuente, la propia “Euskal Telebista“. Veamos los datos de explotación de la radiotelevisión vasca (en millones de pesetas):

ETB:  COMPARACION DE COSTES ================================

CONCEPTO                1983           1987              1990            1992

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TOTAL GASTOS     1.350          4.823             9.208           9.789

Gast. explotación     888         4.276             8.096           8.959 

Gast. inversión         462            547             1.112              829

========================================================

TOT. INGRESOS   1.272           5.084              9.208           9.919

Subvenciones       1.231          4.583              7.673          8.305

Ingresos propios       41             501              1.383          1.614

COSTE / HORA EMISIÓN   

                           746.000        688.700     1.093.000     1.097.000

PERSONAL           155                  384                 611                588

Los datos son reveladores. Por una parte, demuestran que aún no había llegado el momento de que EITB pudiera generar suficientes recursos para subsistir de forma autónoma por lo que seguía teniendo necesidad de ayuda pública.

Ayuda pública que sufrió un incremento espectacular los años  1988, 1989 y 1990, precisamente a partir del año siguiente al que dejé de ser Director General del Ente (1987). En efecto, las subvenciones pasaron de 4.583 millones en 1987 -último presupuesto que se preparó en mi época-  a 7.673 en el año 1990. Lo que representa un aumento del 80% en tres años.

En ese mismo periodo, se encarecieron considerablemente los costes, como lo demuestra el dato de que, por hora de emisión, se pasó de 688.700 pesetas en 1987 a 1.093.000; en 1987, el coste hora de emisión era más bajo, incluso, que en el periodo anterior -746.000 ptas en 1983-.

Es de destacar que el criterio que más explica la eficacia en la gestión, el coste por hora de emisión, fue en 1987 más bajo, no sólo que en los años posteriores, sino también que en los anteriores. Y lo remarco muy especialmente por cuanto puede haber gente que lo desconozca y crea erróneamente -influída, quizás, por informaciones que no se corresponden con la realidad de los hechos-  que, en mi época, EITB tuvo otros resultados (EITB1).

 Hay que situarse en el año 1986. Una única televisión, TVE, con un porcentaje de audiencia cercano al 100% . EITB con un único canal de televisión, en euskera, con un informativo al mediodía en castellano. La irrupción de ETB-2 tuvo una gran repercusión política, incluso a nivel internacional.

La puesta en marcha del canal no estuvo exenta de dificultades. Dentro del propio PNV, en primer lugar, antes de su aparición y frente al Gobierno central del PSOE, en cuanto hizo su aparición. También se opusieron otros grupos políticos, e intereses empresariales privados.

Todo el desarrollo de redes y demás preparativos técnicos lo hicimos en secreto, casi clandestinamente. Sólo lo conocíamos tres o cuatro personas. En un principio, dos técnicos, Koldo Lizarralde y Juan García, junto con Julián Pérez Delgado y Nora Abasolo. En el Gobierno vasco contamos con el apoyo técnico de Luis María Retolaza en su calidad de Consejero de Interior del Gobierno Vasco y de Gómez Llona. Un día, avanzado ya el proceso, hice un comentario impreciso y sin fijar fechas, a los de la dirección. Sabía que cualquier filtración abortaría el proyecto antes de que pudiera demostrar que se podía hacer y que ya estaba en la calle. Con la fecha cercana tuve que decirlo a alguna persona más del partido, con lo que se empezó a formar una corriente interna de oposición, cada vez más fuerte.

Un buen día, quizás 7 u 8 días antes de la aparición del canal, me llaman de la cúpula del PNV y  me comunican:

 “Hay que olvidarse del nuevo canal de televisión”.

 Les manifesté mi sorpresa y, sobre todo, mi oposición. Así que no tuvieron más remedio que decir que Ardanza era el que se oponía.

Oye, Jose Mariayer estuve con él -creo recordar que en Gernika-, y me dijo que eso era una locura, que cómo íbamos a hacer un canal contra el Gobierno central, que nos iban  a criticar mucho y que podía tener repercusiones negativas en la campaña electoral”.

 Le respondí que justamente lo contrario. Que era algo necesario, incluso que estaba por encima de una campaña. De todas maneras, en la cúpula del PNV daban por bueno, como otras muchas veces, la posición de cada cual, sin tomar una actitud propia,  concreta.  Así era difícil que se equivocaran porque nunca apostaban. Si se hace la televisión, bien, porque la leyenda interna ya se encargará de transmitir que fue gracias a ellos, que lo apoyaron desde el primer momento; y si no, no pasa nada, porque quien se había opuesto era Ardanza, y no el “partido“.

Extraña filosofía  pero, a juzgar por los resultados, rentable, al menos para permanecer durante muchos años en la cúpula del poder.

Tuve que emplearme  a fondo. Les dije que la televisión saldría, aunque fuese con la oposición de Ardanza. Y al tiempo, iniciamos contactos internos, buscando apoyos. A Retolaza no tuve que convencerle. Estaba a favor desde el principio. Le pareció increíble la postura de quienes se oponían al nuevo canal. Llamé a continuación a Celestino Elejoste, consejero de EITB que, a pesar de ser uno de los más veteranos, tenía un espíritu abierto, progresista. Apoyaba sin reservas. También otro consejero con el que hablé, Josu Legarreta. Líderes internos como Bergara y otros no estaban muy de acuerdo. De esta manera se celebró, por nuestra iniciativa, una reunión, dentro del partido, en la que tuvimos que “convencer“, tras arduas conversaciones, de la bondad política, de la necesidad del nuevo canal, con independencia de las críticas y oposición que indudablemente, nos iba a acarrear. Así se produjeron los hechos.

 Nada más aparecer,  el Gobierno del Estado presidido por Felipe González tomó el acuerdo de llevarnos al Tribunal Constitucional. Pero no fue ésa la única medida. Recibimos cartas del ministerio correspondiente, conminándonos a cerrar inmediatamente el nuevo canal.

Periódicos de todo el mundo se hicieron eco de lo que se consideró como la primera iniciativa que abriría el camino para la desmonopolización de “Televisión española“. El 21 de setiembre de 1986, Edward Schumacher, corresponsal del “New York Times“, escribió un artículo titulado “Descentralizando España, poder a las provincias, hasta un punto”  ( NEW YORK TIMES 1986 COMPLETO )(NEW YORK TIMES) en  el que dice, entre otras cosas, lo siguiente:

 “Se extendió el rumor que el Gobierno central planeaba cerrar un canal de televisión en el País Vasco, que se había  puesto en marcha sin el permiso de Madrid. Cinco furgones de la Ertzaintza se desplazaron inmediatamente a la estación de  Durango. Tan pronto como llegaron dos vehículos de la Guardia Civil, solicitaron la entrada, alegando que habían recibido una amenaza de bomba. El trabajo lo hizo la policía vasca y se forzó para que la Guardia Civil se retirase. “No puedo afirmar con certeza cuáles eran las intenciones reales de la Guardia Civil”, dice José María Gorordo, el director de la televisión, “pero no había ninguna bomba”   -yo había recibido sendas llamadas de teléfono de Retolaza y de García Egocheaga, consejero del Interior y vicelehendakari del Gobierno vasco, respectivamente, en las que me anunciaron que estuviese prevenido, porque Ramón Jauregui, entonces Delegado del Gobierno, estaba muy cabreado y probablemente, intentaría cerrarnos la televisión, incluso por la fuerza, si fuese necesario. Por cierto que desmintió su participación directa ante una pregunta casual que le hizo Valentín Solagaistua. Lo cierto es que la Guardia Civil se presentó en Durango, por dos veces, pidiendo la entrada al recinto de la televisión-.

 “La disputa de la televisión vasca fue una de las muchas que surgieron. La tensión comenzó cuando el Gobierno vasco añadió un nuevo canal en español a su televisión, que pudiera llegar a los dos tercios de los vascos que no entienden el euskera, en directa competencia con la televisión del Estado, por lo que el Gobierno de Felipe González demandó que se cerrara. Rechazada la petición de cierre, es cuando surgieron los rumores que iban a intentar el cierre forzoso…”.

 Se estaba discutiendo algo de fondo, en ningún caso anecdótico. En declaraciones a la revista MUGA, manifesté:

 “..los medios de comunicación propios, tal y como se definen en el Estatuto, junto con la  educación, la Policía autónoma y los Conciertos Económicos incorporados a ese Estatuto, son algo decisivo, estratégico y de futuro. Pero el debate y la polémica que existe debería distinguir las cuestiones de procedimiento del fondo. Antes que nada, lo que tienen que hacer los portavoces de los grupos políticos que están en contra de este proyecto es pronunciarse sobre la cuestión de fondo. Que es simplemente, el reconocimiento o no de la titularidad autónoma de los medios de comunicación. Esa es la cuestión fundamental, y aquí es donde, por ejemplo, hay quien no se da cuenta qué es lo que el grupo socialista está tratando de evitar discutir: si se reconoce o no que desde el Estatuto de Autonomía de Gernika en el artículo 19.3 y la Disposición Transitoria 6ª cabe o no la posibilidad de tener medios de comunicación de titularidad vasca, de titularidad autónoma. Ellos no lo reconocen. Han hecho con posterioridad al Estatuto, una Ley del estatuto de radiotelevisión donde lo que se pretende, como en tantas cosas, es el “café para todos”. Es decir, uniformizar lo que no era igual. Para nosotros la tesis es clara: el Estatuto, en su artículo 19.3, en conexión con la Disposición Transitoria 6ª , diferente de los otros estatutos, incluido el catalán, contempla la posibilidad de una televisión propia en sentido estricto, esto es: de titularidad y de gestión autónoma.

 En efecto, veamos el artículo 19.3:

 “El País Vasco podrá regular, crear y mantener su propia televisión, radio y prensa y, en general, todos los medios de comunicación social para el cumplimiento de sus fines”.

 La disposición transitoria sexta:

 “La coordinación en la ejecución prevista en el artículo 19.2 será de aplicación en el supuesto de que el Estado atribuya, en régimen de concesión a la Comunidad Autónoma vasca, la utilización de algún nuevo canal de televisión, de titularidad estatal, que se cree específicamente para su emisión en el ámbito territorial del País Vasco, en los términos que prevea la citada concesión”.

 Artículo y disposición transitoria que nada tienen que ver con los demás Estatutos, en los que la transitoria fija específicamente que el canal que pueden tener las distintas comunidades autónomas es el de titularidad del Estado, el tercer canal, lo que en el Estatuto vasco es una opción además de los medios de titularidad autonómica.

 “A los que hablan del procedimiento, les pediría que primero analicen en serio el fondo, porque, en definitiva, lo que quieren algunos es reconducirnos al tercer canal, esto es, de titularidad del Estado central y gestionado por la Comunidad Autónoma. Esto es lo que tiene que quedar claro. Segundo, hay una posibilidad, además, de tener acceso a un tercer canal, al que nosotros no hemos renunciado. Tercero, que es el País Vasco” quien puede crear, regular y mantener sus propios medios de comunicación. El Estatuto habla explícitamente de  “País Vasco”; los demás hablan de sus respectivos gobiernos como titulares del derecho: la “Generalidad” o las otras Instituciones. Con lo que desde una razonable interpretación, cabe deducir que nuestro Estatuto abre la posibilidad a que desde el País Vasco se regule todo el tema de televisiones, sean públicas o privadas”.

 “Supuesta esta cuestión, que es de fondo, viene a continuación el problema de los permisos, y parece que todo el mundo se rasga las vestiduras porque hemos hecho una cosa muy rápida, cuando resulta que no saben, no reconocen o no explicitan de una manera mucho más clara que ETB, primer programa, tampoco  tiene ningún permiso  del Gobierno central. Supongamos que ETB1 ha cumplido todos los requisitos legales, ha funcionado durante tres años y medio. Pues bien, en Europa todavía se le considera ilegal, porque la administración pública española, la radiotelevisión española no ha hecho lo que tenía obligación de hacer: regularizarlo con los correspondientes permisos. Lo fundamental es el derecho que queda reconocido en el Estatuto. Planteado de esta manera, el segundo canal tiene que ser complementario del primero y competitivo de los demás. A quien le vamos a hacer una competencia dura es a TVE. Es increíble que los que critican a EITB no se hayan planteado ninguna crítica a TVE o a Radio Nacional o Radiocadena Española, todos ellos también medios públicos, que los pagamos entre todos. ¿Es que estos medios no tienen ninguna obligación para la sociedad vasca?; o ¿no hay nadie que les exija que hagan, por lo menos, lo mismo que en Cataluña, que emiten 27 horas semanales en catalán, o en Galicia, que lo hacen casi exclusivamente en gallego?”.

 “Hay que analizar que la población adulta está recibiendo mensajes de una sola cultura, porque no sólo se trata del idioma sino, del estilo de vida, del enfoque de los temas, de cómo se presenta la información, la importancia que se da a cada noticia, etc.  Es un monopolio. Entonces, toda esa gente, todos esos adultos que no saben euskera, ¿por qué no van a tener la oportunidad de enterarse de lo que ocurre en Euskadi, y en el resto del mundo, desde un punto de vista de aquí?. De lo que no cabe ninguna duda es de que EITB, junto con los Conciertos Económicos y la Ertzantza, son los logros  principales del Estatuto”.

Se vuelve a hablar del ente EITB (EITB MAYO 2007). A raiz del cambio de Gobierno Vasco en 2009, liderado por el PSE-PSOE y apoyado por el PP, y consiguiente radical reforma estratégica en los medios de comunicación públicos vascos, desde amplios sectores cuestionamos que se esté sirviendo adecuadamente desde el ente público a la cohesión del País Vasco y apoyando el euskera, objetivos fundacionales del ente.

En la era de la Televisión Digital Terrestre y de la fragmentación de la audiencia, EITB debe apostar por ser una televisión hecha desde el País Vasco, para el apoyo y la divulgación del euskera y para el desarrollo del autogobierno vasco y de sus instituciones.

(Extraído de mi libro La política de otra manera (1993) (DOC002) actualizado.

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Es difícil entender, viendo esta foto, cómo había partidos políticos que querían construir viviendas en este solar. ¿No les parecían suficientes las que había alrededor, por todas partes, en Zurbaran, Zurbaranbarri, Begoña, Santuxu, Uribarri,...? La foto lo deja muy claro

 

La chimenea de la antigua fábrica decidimos que quedara en el centro del parque en recuerdo del pasado industrial del lugar, pero renunciamos a construir allí más viviendas y optamos por mejorar la calidad de vida de los vecinos de los barrios del entorno (Begoña, Zurbaran, Uribarri, Matiko, Zurbaranbarri….) en una zona de Bilbao ya degradada por las masivas construcciones de viviendas. El tiempo nos ha dado la razón.

Accedí a la alcaldía de Bilbao a principios del verano de 1987.

A la entrada de Bilbao por la Basílica de Begoña  (foto de la izquierda) se encontraba un enorme solar cerrado y vallado, en el que había funcionado durante décadas una gran empresa siderúrgica, Echevarría S.A.; el plan oficial era construir viviendas allí.

El periódico  municipal Bilbao“, cuya cabecera cedimos al Ayuntamiento, tras utilizarlo en la campaña electoral  -hecho éste que no ha sido lo suficientemente reconocido ni destacado-, dedicó la “sección del mes” de su primer número a explicar el proceso de compra del Parque Etxebarria.

Fue a finales de 1987, y la pluma de Begoña Zalbidea lo destacaba así:

 “En un tiempo récord de 40 días y sólo tres meses después de que la nueva Corporación tomara posesión de sus cargos, el Ayuntamiento de Bilbao ha adquirido el solar que la empresa Echevarria, tenía en Begoña. Con los votos afirmativos del PNV, HB y EA, la abstención del PSOE y EE y la opinión contraria del PP, los 128.000 metros cuadrados de superficie existentes en el lugar serán destinados a parque con equipamientos sociales. Mil millones de pesetas es el coste de un proyecto históricamente reivindicado por los vecinos y que el nuevo alcalde, José María Gorordo, anunció en plena campaña electoral como el lugar “donde se puede aprovechar el tiempo libre”.

 Y continuaba la narración:

 “Después de ocho años de convivir con el silencio  de unas ruinas, el denominado terreno de Echevarria se presenta como algo vivo. La opinión difundida en el mes de julio por el consejero de Urbanismo y Vivienda del Gobierno Vasco, en el sentido de que su departamento estaba dispuesto a expropiar el suelo para llevar a cabo un proyecto combinado de parque y viviendas, fue el detonante de una precipitada carrera que culminó el 30 de octubre con la compra del solar por parte del Ayuntamiento. Hasta entonces, sólo José María Gorordo, en plena campaña electoral, se había atrevido a abrir la vieja herida que sus predecesores en el cargo habían tapado, comprometiéndose públicamente a alterar el actual paisaje de derruidas chimeneas para convertir en lo que ya en 1977 se empezó a conocer como el “pulmón” de Bilbao.

 Las últimas 24 horas transcurren en la incertidumbre. La comisión encargada del tema no se reunía desde el martes 20 y el único que se mostraba optimista era el alcalde, José María Gorordo, lejos de presentarse como el rápido y hábil gestor, gastaba el día anterior en París, invitado al LXX Congreso de alcaldes de las principales ciudades de Francia, como si el tiempo no apremiara. Cuando todo apuntaba al fracaso, la misma noche del 30 de octubre se hace pública la compra para parque de los 128.000 metros cuadrados de terreno. El importe es de 1.000 millones de pesetas, más 50 para escrituras y otros gastos de cambio de titularidad…

El acuerdo llegó de la mano del PNV, HB y EA, mientras PSE-PSOE y EE se abstenían y PP votaba en contra…”

 Fue la iniciativa más brillante que conseguimos poner en marcha en un tiempo récord.

También la que produjo más envidias y recelo en otras Instituciones. Analizándolo ahora, con perspectiva, es claro que fue el comienzo de las zancadillas y obstáculos que en los siguientes años tuvimos que soportar. Era difícil admitir que en unos pocos meses, lo que durante muchos años había sido un monumento a una fábrica derruida en pleno centro de Bilbao, sin saber qué hacer con ella, se convirtiese en el más grande parque de la Villa.

Creo que mi obligación es rendir un recuerdo a quienes, con su voto, hicieron posible que lográramos el parque. Me refiero a los representantes de HB y de EA, Josu Barandika y Jesús Echevarria (goian bego) y a todos los corporativos de estos partidos y del PNV que, con sus votos, hicieron posible la operación.

Tenía, desde el principio, la idea clara  con respecto a la concentración urbana de la zona de Begoña y a la necesidad de dejar el solar de antigua fábrica para el divertimento y ocio de los bilbainos y bilbainas. No se entendía cómo, desde el Gobierno Vasco, días después de las elecciones municipales, se hacían manifestaciones como las del Consejero de Urbanismo, en el sentido de expropiar los terrenos y construir viviendas en los mismos.

Era difícil comprender que hubiera hecho planes sin contar con el Ayuntamiento. Y mucho más difícil que ahí, precisamente, se quisieran construir más viviendas!.

Parecía obvio que algo que afectaba tan de cerca, tan directamente a los bilbainos y bilbainas, se hiciera teniendo en cuenta la opinión de quienes les representábamos, es decir, del ayuntamiento.

Al enterarme por la prensa de sus objetivos, transmití a los concejales del PSE-PSOE del ayuntamiento de Bilbao, a través de su portavoz, Rodolfo Ares, nuestro malestar, tanto por anunciarlo sin contar con nosotros como por utilizar los medios de comunicación a  modo de presión contra nuestro conocido plan  -ya desde la campaña electoral-  de hacer un parque. No podía sospechar que los  concejales del PSE-PSOE se opusieran a un proyecto municipal.  Me sentía bastante tranquilo. Se había firmado un pacto que impedía al PSE-PSOE apoyar con sus votos un proyecto alternativo. No había lugar, por tanto, a  mayores inquietudes.

 Teníamos claro que el mejor camino para acceder a los terrenos era el de un acuerdo con los propietarios; la expropiación siempre quedaba como último recurso, pero el procedimiento resultaba  excesivamente complicado y lento.

 La operación del Parque Etxebarria ha resultado muy positiva, cuestión que no admite la más mínima discusión en 2010.

Sin embargo, estuvo a punto de fracasar por la testarudez del PSE-PSOE en el Ayuntamiento. A pesar de las advertencias que les hice, en relación con las manifestaciones del Consejero de Urbanismo, trataron por todos los medios de que no saliera adelante la operación. Probablemente pensaron que era algo demasiado brillante como para que otros, que no fueran ellos, resolviesen algo que había estado pudriéndose los últimos diez años ¡Sería demasiado! 

En cambio, la propuesta del Gobierno Vasco les podría suponer algo más de protagonismo, por partir del Consejero de Urbanismo, miembro del PSOE.  No era serio anteponer los intereses de partido a los de Bilbao. Pero posible, a juzgar por los hechos. 

Sea por la razón que fuese, hicieron un auténtico esfuerzo para boicotear la decisión. Tanto que, en pura lógica política, se tenía que haber terminado el pacto en aquel preciso momento.

Una decisión tan importante, por el bien de Bilbao y boicoteada por nuestros socios ¡Vaya socios!

 La única explicación por parte de los representantes del PSOE en el Gobierno, era que habíamos comprado el solar por un precio muy caro. ¡Qué tontería!. Como si se pudiera determinar con exactitud el precio de un terreno como ése. El precio depende de la calificación urbanística que le dé el Ayuntamiento, por lo que es mucho afirmar que es caro o barato, sin conocer la voluntad de la Corporación. De todas maneras pronto tuvimos ocasión de demostrar al PSOE lo verdaderamente oportuna y barata que había sido la adquisición.

(texto extraido y actualizado de mi libro, La política de otra manera (1993)

Vista parcial de Bilbao desde una esquina del Parque Etxebarria, auténtica atalaya del “Botxo” (que es como popularmente se conoce a la Villa). Además de la Ría se puede ver, a la derecha, el monte Artxanda; a la izquierda, las torres de Isozaki, que tapan el Museo Guggenheim, y al fondo a la izquierda, la torre de Iberdrola

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